Homenaje a D. Manuel del Campo: sabiduría musical, por Verónica García Prior

Dedicar a la música una vida entera conduce en don Manuel a una sorprendente y aquilatada sabiduría musical. Superar los ochenta y ostentar la magna agilidad mental y verbal del maestro del Campo lo convierten en un monumento vivo al servicio del conocimiento musical. EL músico, compositor, crítico, divulgador, investigador musical ha dejado una larga estela de aportaciones importantes en el terreno musical. Si a ello le unimos que después de estar incluso jubilado ha seguido permaneciendo al pie del cañón aportando continuamente su preciada lucidez al servicio de nuestro valioso patrimonio musical (no sólo andaluz sino malagueño), entonces obtenemos una personalidad y profesionalidad tan elogiable que hace más que justo el homenaje del que se hacen eco estas líneas. Como no podía ser de otra manera diversas entidades y personalidades importantes del patrimonio cultural y musical se aunaron para darle en vida ese merecidísimo homenaje a D. Manuel del Campo.

El pasado jueves 11 de mayo, la Sociedad Filarmónica de Málaga quiso rendir homenaje a tal figura ilustre malagueña con un concierto en la prestigiosa Sala Unicaja de Conciertos María Cristina, de Málaga. Los encargados de deleitarnos con verdadero alma musical fueron el Ensemble Mainake y, como solista, a nuestra reputada pianista malagueña Paula Coronas. El aforo de la Sala rebosaba de un variado y entusiasta público en un acto que contó con la presencia del alcalde de Málaga D. Francisco de la Torre, el presidente de la Sociedad Filarmónica de Málaga D. Pablo Lamothe, el Ateneo de Málaga representado por su presidente D. Diego Rodríguez, entre otros miembros de altura.

En la presentación del concierto se hizo referencia a la vida dedicada a la música y la influencia que ha ejercido siempre Manuel del Campo, así lo señaló el alcalde de Málaga y la pianista malagueña Paula Coronas. El propio homenajeado, embargado por la emoción natural del evento, tomó la palabra para mostrar su agradecimiento y, una vez más, con su fluidez verbal y sapiencia inagotable dejó asombrado al público. Don Manuel dio cuenta no sólo de cómo se dedicó a la música, sino que también dio un repaso a los comienzos musicales de la Sala María Cristina así como realizó un recorrido histórico –con datos y fechas incluidas- por el que ha pasado la Sociedad Filarmónica de Málaga. Aún emocionado dio paso a Paula Coronas quien agradeció lo mucho que la ha ayudado en multitud de obras conocidas y desconocidas por el público.

El concierto se inició con una de las obras clásicas favoritas del homenajeado, el Concierto en Re Mayor nº 11 para piano y orquesta de J. Haydn (1732-1809). En esos 25 minutos que duró esta pieza de concierto el Ensemble Mainake (formado por siete instrumentistas) y la solista Paula Coronas transmitieron al auditorio una emoción que manaba de cada nota. El buen gusto de la interpretación y el virtuosismo conmovió al público y al propio Manuel del Campo.

A esta obra clásica le siguió una florilegio de obras de Joaquín Turina (1882-1949) selectamente reunidas: La Oración del Torero y la Rapsodia Sinfónica op.66 para piano y cuerdas, siendo esta última la única obra para piano y orquesta del compositor sevillano. Dicha obra aúna una melodía expresiva, poética en su canto virtuoso e influenciada por lo clásico y un sentimiento de raigambre andaluza a través de una notoria línea melódica que explicita el cante y baile andaluz. Una unión casi mística de lo clásico y lo andaluz hacen de esta obra turiniana una verdadera joya del piano reforzada por la expresividad del acompañamiento orquestal.

Tanto el Ensemble Mainake como la virtuosa y emotiva interpretación de Paula Coronas hicieron que el público se pusiera en pie y ovacionara tan gran interpretación. Un largo tiempo de aplausos concluyó con dos bises de Paula Coronas que permitieron escuchar obras compuestas por Manuel del Campo. El público quedó emocionado ante la belleza de dichas composiciones que la Coronas supo llevar con depuradísima técnica al terreno justo de la ensoñación melódica que ideara su autor. La sencillez melódica de estas piezas y su sencilla armonía transmitían, en cambio, una complejidad sensorial que subyugaba. Cada acorde señalaba una característica del más puro estilo andaluz pero los que se rastreaba un homenaje al clasicismo mediante una simbiosis adictiva que sólo Manuel del Campo fue capaz de crear.

El concierto se cerró con una gran ovación y con el agradecimiento enternecedor de un más que emocionado Manuel del Campo.

Una vez más, con conciertos de este gran nivel, podemos constatar que Málaga ha sido cuna de grandes intérpretes y compositores que es preciso conocer y visibilizar tanto en nuestro país como fuera de nuestras fronteras. La multifacética Paula Coronas (investigadora, docente, concertista…) ha sido adalid de esta actitud de recuperación histórica del arte musical malacitano que ha llevado literalmente por su manos incluso fuera de nuestras fronteras. Entidades como son El Ateneo de Málaga (con sus multiplicadas actividades de variado enfoque) y la Sociedad Filarmónica de Málaga (del que subrayamos su vocación didáctica) y sus experimentados atriles enaltecen, en conjunto, nuestro rico y elogiable patrimonio musical español y malagueño.

Verónica García Prior, musicóloga y docente.

Etiquetas: , ,

Haga un comentario

*