De lo digital a lo analógico, por Antonio Abad

El arte tiene una función eminentemente simbólica. En este sentido toda la iconografía del Colectivo Nosotros (Salvador Palomo León y José Antonio Martín Santos) nos lleva a una plástica que desliza un relato visual en orden a representar la excepcionalidad de lo cotidiano con una mirada nueva.

ariadna-140x120

Ariadna 140 x 120 cm.

Es cierto que las últimas vanguardias han venido contaminando la superfiecie del lienzo con la inclusión de otros materiales distintos al pigmento en sí pero, sobre todo –de un tiempo a esta parte–, han conseguido plasmar un simulacro abstractivo basándose en los recursos que proporcionan las nuevas tecnologías: el ordenador.

La imagen, por lo tanto, a partir del llamado arte digital, comienza a ubicarse en un contexto diferente. Esta especie de reformulación del arte hace que se constituya un nuevo espacio de la representación que ha dado lugar a un nuevo orden perceptivo y a entablar nuevas relaciones, no solo entre el artista y la obra sino también entre la obra y el espectador. De ahí que todo lo digital posea un lenguaje propio hasta el punto de haber derrumbado algunos patrones culturales.

Las técnicas y estrategias que pueden utilizarse a la hora de desterrar un proceso manual (lienzo y pinceles), por otro con un desarrollo tecnológico (software y hardware) son muy ricas y variadas. No vamos a detenernos en ello. Lo que sí es cierto es que casi siempre se suele partir de imágenes prediseñadas obtenidas desde las fotografías realizadas por los propios artistas o de las más diversas fuentes: webs, buscador de Google, graffitis callejeros… o señales de tráfico que pululan por cada ciudad. Y es que una imagen digital, en la mayoría de los casos, tiene un referente analógico. Pero para ello se necesita de un tránsito, de una conversión, o mejor dicho, de una manipulación para desconstruir el elemento significativo (lo analógico) por otro de carácter virtual (lo digital) que active otra lectura en el plano de la comunicación.

Hechas estas afirmaciones el Colectivo Nosotros, además de implicarse en una propuesta artística de carácter cibernético, trata igualmente de trascenderla al plano de lo real. Queremos decir que sus creaciones no solo tienen presencia en la pantalla de un ordenador sino que pueden ser publicadas en formas analógicas y, por consiguiente, exponerse en los distintos soportes que proporciona una variada selección de materiales.

Hablamos, pues, de una obra que al mismo tiempo que circula por la red con un determinado carácter de lo efímero, puede materializarse multiplicando así su escenario.

De hecho una pintura digital no hace otra cosa que sustituir el pincel por el “ratón”. Lo que importa después es el resultado, independientemente de los instrumentos que se utilicen.

Tanto Salvador Palomo como José Antonio Martín son muy conscientes de ello, por eso han sabido desarrollar un depurada técnica para conseguir que sus obras, aparte del sentido social que tratan de inferirle a las mismas y de una supuesta metáfora del viaje, obtengan una plasticidad envolvente de matizaciones, tramas y valaduras como si realmente hubieran sido tratadas con la sutileza de un pincel y los valores cromáticos de una pintura al óleo.

 

Etiquetas: , ,

Haga un comentario

*