Introducción al Homenaje a José Luis Sampedro.

Laura Rueda Pérez, periodista

Hay mensajes que es necesario dar hasta la saciedad. Son palabras cargadas de sentido que nunca vienen de más, sobre todo si tenemos en cuenta el momento en el que estamos viviendo. Es necesario que haya personas que se encarguen de recordarnos estos mensajes porque nuestra mente está ocupada con otras mil cosas que tienen un ritmo vertiginoso y una duración limitada.

Así es nuestra sociedad actual, acelerada, urgente, instantánea y llena de mercancías efímeras. Sin embargo estos mensajes de los que hablaba al principio no son caducos, siguen siendo, desafortunadamente, una realidad latente a recordar, una necesidad vital y deberían ocupar primeros titulares de prensa, pero por el contrario se nos ocultan y se nos olvidan.

Mensajes como: Estamos inmersos en una crisis financiera, pero lo más importante es que nos envuelve una crisis de valores. Las personas son más importantes que el dinero. Este sistema está agotado y es una contradicción tremenda. El desarrollo que nos está impulsando es imposible y no se puede sostener. Los recursos naturales que destruimos ya no se regeneran, se han destruido. Estamos inmersos en una barbarie porque se están destruyendo los valores básicos de una civilización: el derecho internacional, el sentido de la dignidad… Llevamos dos mil años desde Grecia y se ha progresado técnicamente de una manera fabulosa, pero seguimos matándonos unos a otros, no sabiendo vivir juntos en este planeta. Para ejercer mi libertad de expresión primero tengo que tener libertad de pensamiento… Y todas estas verdades que tienen que ver con el ser humano y su libertad han sido repetidas hasta la saciedad por José Luis Sampedro.

Mensajes para recordarnos que solo tenemos una vida, que deberíamos vivir en armonía y respeto los unos con los otros. Mensajes de peso con los que todos empatizamos pero que no gozan de toda la visibilidad que debieran y que en ocasiones pueden hacer que se nos tache de ingenuos. Mensajes fundamentales, que aún deben conquistar muchos espacios de esta sociedad.

José Luis Sampedro es de estas personas que no se cansa de repetir hasta la saciedad estas verdades y que en cada acto, entrevista, evento vuelve a hacerlo como si fuera la primera vez. Y de nuevo nos atrapan sus palabras, nos cautivan y deseamos convertirlas en una realidad. Muchos de los que estamos aquí hemos recogido el testigo que nos ha dejado.

Si creemos que hace falta un cambio, es necesario seguir repitiendo todos estos mensajes. Y son necesarios estos actos de homenaje y celebración en los que un grupo de personas da las gracias a otra por su trabajo, por sus ideas, por sus aportaciones, por ser únicos.

¿Cuántas veces se nos olvida dar las gracias, mostrar nuestro afecto, recordar estas verdades universales que hemos dicho antes y que están ausentes en la sociedad actual?

Esta tarde estamos todos aquí para agradecer a José Luis Sampedro en un acto homenaje que le rinde el Ateneo de Málaga.

Es imposible presentar a José Luis Sampedro de una manera convencional.

De él se ha dicho que es la mente lúcida de 94 años, ahora 95, más joven de España.

Que tiene la formación de un hombre de ciencias con vocación de hombre de letras y la convicción de hombre comprometido con el hombre. Que aboga por una economía más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos. Que se ha ido haciendo con los años cada vez más rebelde.

También podríamos presentarlo por su extenso currículum a lo largo de su vida y sus infinitas distinciones: economista, escritor, humanista, catedrático de Estructura Económica por la Universidad Complutense de Madrid, economista asesor en el Banco Exterior de España, Premio de Derechos Humanos de la Asociación pro Derechos Humanos de España (1995); Premio Julián Besteiro de las Artes y las Letras (2004), Doctor Honoris Causa de la Universidad de Sevilla. Orden de las Artes y las Letras de España por «su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo». Premio Nacional de las Letras Españolas en 2011. Miembro de la Real Academia Española desde el 1 de febrero de 1990.

Pero también lo podríamos presentar por el universo literario que nos ha regalado con obras como Octubre, octubre; La sonrisa etrusca; El amante lesbiano, el río que nos lleva o el más reciente Cuarteto para un solista en colaboración con Olga Lucas.

Y a pesar de esta extensa lista quizá, escuchándolo hablar, finalmente nos quedemos con su calidad como ser humano.

Bienvenidos y bienvenidas de nuevo. Vamos a comenzar el acto con el presidente del Ateneo de Málaga, institución que rinde este homenaje al profesor Sampedro. Tiene la palabra Diego Rodríguez Vargas.

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