La sabana española, por Juan López Cohard

BELVEDERE 8-6-2014

En la sabana africana, todos los días, cuando amanece todo el mundo corre, unos para no ser comidos, como las gacelas, y otros para comer, como los leones. Era el ejemplo gráfico que siempre utilizaba López de Arriortúa, apodado “súper López”, para explicar la feroz competitividad económica.

En la sabana política española todo el mundo corre también. Unos para mantenerse y otros para alcanzarlo, el poder político, claro. La corona corre para mantenerse. El avance de partidos de corte republicano en las últimas elecciones europeas, ha hecho saltar la alarma y, ante la posibilidad de que cambie el espectro parlamentario español, donde aún hay una amplia mayoría que apoya a la corona, ésta se ha apresurado a darle continuidad a la institución mediante la abdicación del Rey.

rey juan carlosRey Juan Carlos I.

La izquierda más radical corre. Sabe que, si no alcanza la presa antes de que cambie el ciclo económico y mejoren las condiciones socio-económicas deterioradas por la crisis, se quedan sin comer. Es consciente de que en el entorno de los países desarrollados, entre los que está España, las posibilidades de alcanzar su presa irán disminuyendo conforme disminuya el empobrecimiento que ha sufrido la clase media en estos últimos años. Para la izquierda radical sigue siendo válido el eslogan “cuanto peor mejor”.

A la derecha actualmente en el poder, no se le escapa que ha de correr si no quiere perder el poder. Necesita, en el año y medio que le queda con mayoría en el Congreso, que los brotes verdes, aquellos que se le abortaron una y otra vez a Zapatero, crezcan rápida y vigorosamente como si fuese un milagro de esa primavera que supondría un cambio de tendencia del ciclo económico.

Pero no se trata solo de correr. Es necesario estar preparado para no caer lesionado o, simplemente, para no tropezar, en cuyo caso se acabará comido o sin comer. Las prisas, como la de devolver anticipadamente parte del rescate de la banca, detrayendo dinero a la atención de necesidades urgentes de la ciudadanía, pueden abortar algún que otro brote verde. Las prisas por plantear en estos momentos el modelo de Estado, pueden llevar a la izquierda a perder fuerza en la carrera que ha iniciado, al distraer la atención de lo que realmente le interesa a la ciudadanía que es, por otra parte, lo que le ha dado ese impulso.

El Rey abdica corriendo para salvar la monarquía, la izquierda se manifiesta corriendo para instaurar la República, La derecha y centro-izquierda corre para blindar sus posiciones de poder, y los españoles, si no nos damos prisa en correr por la sabana española, terminaremos sin poder comernos ni un rosco, aún con una República.

Juan López Cohard

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