Los autónomos son de derechas, por Txema Martín

Sur, 11.04.17.

El titular de esta columna no es de mi autoría. Esta genialidad pertenece al diputado socialista y secretario provincial del PSOE malagueño, Miguel Ángel Heredia, que fue pronunciada en una clase magistral de fontanería frente a unos jóvenes militantes de los que desde aquí y ahora me compadezco. No sólo porque asuman que para triunfar en política tenga uno que curtirse obligatoriamente en esos arrabales de la moralidad que son las agrupaciones de los partidos, sino porque tomen como guía a alguien que ha sido catapultado después de haber hundido en Málaga a un partido que si se sostiene es por la buena voluntad de cambio de un puñado de socialistas más o menos arrinconados, y sobre todo de unos aguerridos votantes que continúan siéndolo pese al bochornoso espectáculo que este PSOE, que es el que Heredia representa, nos ofrece un día sí y otro también. Hay que reconocerle a Heredia no tiene un trabajo sencillo. Escurrirse en política de semejante manera implica una flexibilidad ideológica casi milagrosa, unas posturas imposibles que le valen el título de, posiblemente, el diputado socialista con peor prensa de nuestro país: «cuando digo que los autónomos son muy de derechas, me crujen». Pues claro que te crujen, Miguel Ángel. Si es que nos lo pones a huevo.

Más allá del desprecio a los trabajadores por cuenta propia, algo coherente viniendo de quien viene, o que se marque el farol de hablar con Toxo (y menudo farol) a Heredia hay que disculparle el improperio que le cascó a Margarita Robles por dos motivos. Primero, porque en esta tierra los insultos a menudo derraman su connotación hacia el cariño, y en definitiva aquí hay gente dispuesta a tildar de hija de puta a la madre que le parió. Y segundo, porque en el eslogan primitivo de «afíliate primero, hijaputa» reside la esencia misma de este socialismo subterráneo que no es apparatchik, sino aparatichi.

El protagonista de este relato no piensa dimitir, qué carajo: ¡cómo echar por tierra dos décadas viviendo de la política por decir lo que uno piensa! Eso sí, políticamente correcto, ha pedido disculpas por estas «desafortunadas declaraciones» fruto de un calentón, aunque lo que de verdad parece aquí desafortunado y caliente no es el pronunciamiento de este discurso, que cabe con holgura dentro de las fauces del aparatichi, sino que fuera grabado por uno de los suyos y posteriormente difundido para sonrojo de toda la militancia. Todo esto es como una versión pachanguera de House of cards (ya saben: la democracia está sobrevalorada) pero con alguna salvedad: Susana Díaz no se parece en nada a Robin Wright. Que Heredia y Antonio Hernando se proclamen líderes de la iniciativa política del socialismo en nuestro país sólo produce escalofríos. Pero lo peor no es eso. Lo peor es que, si Susana Díaz gana, este señor puede llegar a ser ministro.

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