Los partos múltiples de Sierra Morena, por Jorge Andújar Escobar

Das Ahnenerbe fue una entidad pseudocientífica alemana constituida en 1935 por dirigentes e ideólogos del partido nazi, para realizar y divulgar investigaciones con fines propagandísticos en apoyo de su ideología y en particular, de sus teorías sobre la supremacía de la raza aria. Entre las investigaciones realizadas por esta organización destacan la famosa expedición al Tíbet, dirigida por Ernst Schäfer, y la absurda búsqueda de objetos legendarios como el “martillo de Thor” o el “Grial”, que le llevó a realizar saqueos en museos y colecciones de arte por toda Europa, y al asesinato de miles de judíos para estudiar sus esqueletos. La organización fue condenada en los juicios de Núremberg, y su director, Wolfram Sievers ahorcado.

El falangista Julio Martínez Santa Olalla con Himmler en una fotografía tomada en Madrid en 1940.

Con esta siniestra entidad y sus dirigentes, colaboró la arqueología española durante bastantes años, y así el ministro secretario del partido falangista, José Luis Arrese, admirador de las ideas de Himmler, expresó a este su interés por crear en España una organización similar dependiente de la Falange, con el objetivo de controlar las bases ideológicas de la prehistoria y la arqueología españolas. Por otra parte, el interés de laAhnenerbe por España, se centraba especialmente en el arte rupestre, en los visigodos, en la cultura antigua de Canarias y en el estudio antropológico de las llamadas colonias alemanas del sur de España. Al respecto, hacia 1935, la Ahnenerbe, envió una comisión científica para visitar las nuevas poblaciones de Sierra Morena, con el objeto de estudiar el ancestro alemán entre los descendientes de los colonos que repoblaron aquella comarca en 1767, durante el reinado de Carlos III. Aquel grupo de colonos pioneros, estaba compuesto por unos seis mil hombres y mujeres de origen centroeuropeo, los cuales se asentaron la ladera sur de Sierra Morena, en las actuales provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla. La colonización, financiada por el Estado, y supervisada por Pedro de Olavide, pretendía fomentar la agricultura y la industria en una zona despoblada y amenazada por el bandolerismo.

Retomando el tema de la visita de la siniestra entidad nazi, habría que recordar que, una nutrida expedición científica hispano-alemana, estuvo con dicho motivo en la provincia de Jaén, realizando trabajos de estudio e investigación en las localidades de Santa Elena, Vilches, Aldeaquemada, Guarroman, Las Correderas, La Carlota, Carboneros, Almuradiel e incluso en pequeños asentamientos del término de Linares. Durante sus “estudios científicos”, los alemanes ofrecieron a cada uno de los vecinos de estas poblaciones que presentara un certificado de nacimiento expedido por la parroquia, y en el que constara un apellido alemán, cinco pesetas por dejarse medir y estudiar el cráneo.

Rápidamente, comenzó a circular por todas las poblaciones citadas y por todos los cortijos y pedanías, la noticia de que: “unos alemanes aparentemente algo pirados, te pagaban el jornal sólo por dejarte medir la cabeza” y, es aquí donde interviene la picaresca española. A cambio de una pequeña propina, los sacristanes de algunas parroquias, emitían varios certificados de bautismo para una misma persona, en el que sólo se modificaba el nombre propio. De esta forma, un solo individuo podía cobrar dos veces las cinco pesetas, (como si fueran dos mellizos) o tres veces (como trillizos), para ello, el mismo sujeto sólo tenía que presentar el certificado en días sucesivos haciéndose pasar por hermano del anterior. Este es el motivo por lo que empezaron a aparecer una cantidad sorprendente de “mellizos” y “trillizos” con apellidos alemanes en las diferentes localidades, sin que los “sesudos” científicos nazis se percatasen del engaño. Las conclusiones del estudio realizado por Das Ahnenerbe, (con los datos evidentemente falseados por la picaresca andaluza), las publicó Johan Schänble, profesor de antropología de la Universidad del Kiel, en su obra Estudios antropológicos en las llamadas colonias alemanas del Sur de España. Asimismo, otro científico de la misma organización, O. Wendel escribió los documentos: “Sangre alemana en España” y “Los últimos restos de la colonización alemana de Andalucía”, publicados ambos en Der Auslands deutsche, en los años 1936 y 1937. Una de las sorprendentes conclusiones que ambos destacaban era que: “los partos múltiples son muy frecuentes por aquellos lugares…”

En cuanto a los arqueólogos e historiadores españoles que colaboraron con la pseudociencia alemana en la confirmación de sus teorías racistas, cabe citar al falangista Julio Martínez de Santa Olalla, hombre clave en la relación entre la arqueología nazi y la española. Su idea de la “arianización de España” por los celtas y su menosprecio por los orígenes iberos, era desde luego digna de la Ahnenerbe. Profesor en la Universidad de Bonn entre 1927 y 1931, germanófilo e hijo de un general amigo de Franco, en 1939 fue nombrado comisario general de Excavaciones. No se conoce su opinión sobre las conclusiones de los estudios de Johan Schänble en Sierra Morena, pero estoy seguro que, aunque Santa Olalla fuera profesor de Universidad, la medida de su inteligencia, al igual que la de aquellos arqueólogos alemanes, era bastante más pequeña que la de todos aquellos “vecinos espabilados” de los pueblos de Sierra Morena.

FUENTES:

ESLAVA GALÁN, Juan, Los años del miedo. Editorial Planeta. 2008.

CAMPODOCS.COM “Ahnenerbe, Historia y desarrollo. Expediciones”.

EL PAÍS. “Himmler buscó la raza aria en España”. 2008/04/06.

Diario de Burgos. “El arqueólogo de los nazis”. 2008/04/13.

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