Los tiempos son círculos cerrados, por Antonio José Royuela

No me resulta fácil expresar amor

en el poema

y al mismo tiempo, convencer

de que todos mis versos nacen de él.

 

Independientemente

del metal y brillo con el que estén hechos.

 

Ahora que no me olvido de ti

y he recuperado mi jardín de atrás

gracias a tu dictados

de cómo encontrar la respiración

aquellas veces que la olvido.

 

Ahora que he aprendido

a trabar la lluvia que esconden las nubes

de mis poemas,

porque camuflas mejor que nadie

el paraguas en mi maleta.

 

Ahora sé que el amor de este poema

no es un relámpago,

ni tiene nada que ver con la sed de la noche.

 

Ahora, cuando descubro

que mi juventud

ya no quiere seguir andando en todas direcciones,

y tú, a pesar del frío que da mi invierno,

mantienes el norte como una brújula

a la espera de ser avistada.

Ahora sé,

que un reloj de arena marca un tiempo,

y que los tiempos son círculos cerrados

que pertenecen a alguien,

como el amor de este poema te pertenece a ti.

Haga un comentario

*