Obra y artista: Zoe Marmentini.

Obra y artista: Zoe Marmentini.

Zoe Marmentini Nádor (Pécs, Hungría, 1978), (de la sección Galería Ateneo del magazine Ateneo).

Nuestro hábitat – es lo que me divierte describir en mi obra. Nuestro hábitat viene a explicar cómo somos. Un tema muy amplio, dentro del cual elijo centrarme en lo urbano. Más que nada, es lo más inmediato.

Me inspira un aire de ciudad, explicar un entorno sin necesariamente delinearlo; componer un espacio donde el contexto urbano se sobreentienda. Me interesan las personas que habitan este hábitat nuestro, las que andan por las calles, cada una con su recorrido, cada una con sus conexiones y hacia su destino. Y me interesa porque… soy una de esas personas.

Me sirvo de una paleta de color viva y decidida. Con ella, construyo fondo y forma con elementos deliberadamente estáticos o dinámicos, en una composición que se genera por capas.

La calle, un edificio, un interior o una pared… pueden ser escenarios para captar una instantánea con un movimiento, un ademán, una anécdota. La ciudad es un espacio hecho especialmente para soportar nuestros movimientos, nuestros pensamientos, nuestros vehículos, nuestras luchas y metas, nuestro desarrollo. Un sitio donde nos sentimos cómodos absorbiendo información procedente de multitud de focos, información que podemos decidir descartar o atrapar según nos convenga; un espacio donde se generan relaciones y recuerdos.

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Actitudes VIII / 2006 / Serigrafía sobre papel / papel 60 x 50 cm / mancha 46 x 35 cm

Sobre “Actitudes”

La información que encuentro salpicada por los medios y dentro de la cual nos encanta navegar irremediablemente, se ha convertido en mi libro de anatomía. Tanta información gráfica – imágenes y situaciones que personas individuales, diferentes y únicas – se encuentran disponibles a un clic.  Estas personas han querido compartir una selección de intimidades con los demás miembros de la especie – explican cómo son, las cosas que les gustan, los sitios donde pasan su tiempo y lo que les motiva y divierte. Un halo cargado de una positividad muy curiosa que da una percepción filtrada y extrovertida de la realidad de cada persona – casi como si de un anuncio se tratara, pero hecho por cada cual.

Mi amiga Vero es retratada en “Actitudes” antes de que dispusiera de este libro de anatomía. Por eso no es anónima, ella se prestó a posar según mis directrices. Por entonces, en 2007, ni facebook  ni flickr eran lo que son ahora, pero lo que buscaba a la hora de incluir una persona dentro de una composición, no ha cambiado.

Buscaba que ella sea como es, en un momento repleto de energía y movimiento. Buscaba describir un lenguaje corporal e incorporarlo en un contexto. Ese contexto sólo puede ser su hábitat, su localidad, la urbe. Deliberadamente estático y ‘diseñado’, el grafismo se convierte en ese telón de fondo.

Años más tarde, esta manera de componer no ha cambiado – se ha hecho más fuerte y rotunda, y forma gran parte de mi producción. Sobre todo, me sigue divirtiendo y parece que nunca daré a basto, porque las posibilidades que he encontrado en esta receta, son infinitas, están abiertas y no dejan de evolucionar.

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Urbanites / Díptico / Técnica mixta sobre madera / 180 x 120 cm

Sobre la pintura y el hábitat humano

La pintura es deliciosamente subjetiva. La intencionalidad del autor nunca podrá realmente influenciar la percepción del espectador de un modo realmente significativo. Sus vivencias y su relación con la obra sólo pueden ser distintas a las de… todos los demás.

Muchísimos MB de información totalmente inútil tienen cabida en nuestras vidas; imaginémonos un soporte pictórico para el día a día, el despertador en el teléfono, la radio en el coche, el camarero que llega con el café mientras aparto amablemente mi Twitter-feed y llegan los compañeros de trabajo, quiero terminar de ver esa última noticia, el tráfico, las llamadas,  un chiste de mal gusto mientras apunto una nota en la agenda, el roce del bolígrafo sobre el papel, un tema urgente, suena otra vez el teléfono, una reunión, ¿cómo se llamaba esa chica que ahora vive en Francia?, la puerta del coche, el motor en marcha (apenas), el cinturón sin abrochar (¡cállate, ya me lo pongo!), buenos días de nuevo, zapatos van y vienen por el pasillo, el silencio aterrador en el ascensor… ¡BING! uf, el taconeo precipitado, charla, decidimos seguir luego; el almuerzo, los vasos, los cuchillos y tenedores, el murmullo de la gente, el tráfico exterior, las conversaciones de las mesas ajenas, el anuncio de redoxon en la tele de la esquina y el último hit repitiéndose en mi cabeza… Mientras espero la luz verde en el semáforo, oigo – Cuidado, que viene un coche,… aquí, es el 9ºD – arriba, que llegamos tarde, ¿quedamos? A la salida del teatro –  en la puerta, ¿ok? ¡Cuánto tiempo! Y sigo tarareando la canción del verano aunque me guste cada vez menos.

Todo esto, cabe en una propuesta o en un cuadro, como cabe en un día cualquiera. Tal vez cuando se materialice, algunos sólo vean una nube, pero me parece fenomenal. De hecho, me sorprendería bastante si vieran el día que he tenido yo.

Algunas inspiraciones

Mi gran amigo Graham Hawker, matemático que cree no saber de arte ni de colores ni de composición, me manda unas consideraciones de Bertand Russell, (matemático, 1872-1970) que me parecieron curiosas y afines a mi modo de buscar composiciones y soluciones a mis pensamientos…

“Me parece ahora, que las matemáticas son capaces de la excelencia artística en un grado que es comparable al de cualquier pieza musical; tal vez más. La combinación de elementos, la perfección absoluta, construye un mundo ideal donde todo es perfecto, pero cierto”.

“El matemático no sólo estudia matemática pura porque es útil. La estudia porque se deleita en ella, y se deleita en ella porque es bella.

El deleite de explorar un medio únicamente porque sí, es un ingrediente esencial del proceso creativo”.

Zoe Marmentini

www.zoemarmentini.com

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