Salvador Menjíbar: 25 años de Libro Escultórico

Serie Libros blancos (1993). Volúmenes sin plalabras 93 / 19.15x11 cm, 81 páginas.Calado manual con impresiones en seco. Ejemplar único

Serie Libros blancos (1993). Volúmenes sin plalabras 93 / 19.15x11 cm, 81 páginas.Calado manual con impresiones en seco. Ejemplar único

El Ateneo de Málaga ha acogido, de 9 al 28 de abril de 2010,  la primera exposición del artista Salvador Menjíbar (1951) en su tierra natal. Aunque toda su carrera artística se ha desarrollado fuera de España, Salvador ha querido celebrar con nosotros sus 25 años de trabajo con el libro escultórico.

Salvador Menjíbar ha sido capaz de crear  su propia categoría dentro del universo del libro de artista: el libro escultórico.

Los orígenes del libro de artista pueden remontarse a los libros religiosos de la Edad Media y a los cuadernos de Leonardo da Vinci. En su concepto moderno, el libro de artista se inicia con Goya y su serie “Los Caprichos” en 1799. A partir de ese momento hay un cambio definitivo en la actitud del artista hacia el trabajo con libros, con ejemplos sobresalientes como las ilustraciones de Delacroix para “Fausto” de Goethe en 1828 o de Manet para la traducción de Mallarmé de la obra de Edgar Allan Poe “El cuervo” en 1875.

En el siglo XX no hubo artista – independientemente de la vanguardia artística a la que perteneciese –que no hiciera suyo este concepto creativo. El ejemplo más sobresaliente es Picasso, con 150 libros de artista.

Desde 1960, y dentro del conceptualismo, se habla de dos corrientes: la norteamericana encabezada por Ed Ruscha y la europea que lidera Dieter Roth.

En la actualidad, las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías nos permiten imaginar un libro de artista de edición ilimitada, accesible desde la red, pero – desgraciadamente – nunca más un objeto para ser sostenido entre las manos y del que pasar las páginas.

Dentro de las distintas categorías del libro de artista, hasta el momento conocíamos   el libro-objeto: un objeto de arte que alude a la forma de un libro (The green box, Duchamp, 1934). Y también el  libro-obra: una obra de arte que depende de la estructura de un libro (Ed Ruscha, Twenty-six gasoline station, 1963).Pero Salvador Menjíbar ha ido más allá.

En sus inicios con el  libro artístico  pictórico entre 1967/1985, recuerdos de su niñez cuando pintorreaba los libros tan escasos en su pueblo. Y posteriormente el libro escultórico, abriendo agujeros y aperturas en la materia-espacio, para crear formas geométricas y abstractas que permiten  al espectador, interactuando al pasar las páginas, al abrir y desplegar, construir su propio libro. Libros calados y troquelados que nos remiten  a los bordados y a la papiroflexia y que se convierten en esculturas movibles. Es el polimorfismo escultórico de Salvador Menjíbar .

Además de la exposición, el día 23 de abril  y con motivo del Día del Libro, se celebró en el Salón de Actos del Ateneo una conferencia-coloquio sobre este mismo tema, impartida por el propio artista, en la que nos habló de su proceso creativo en este género artístico.

Me he permitido recoger- con el permiso de Salvador- algunos de los pensamientos con los que nos ilustró:

“El arte es engañar al ojo para que el cerebro piense”

“La televisión es cuadrada, la cabeza no”

“El libro es masculino, las páginas femeninas”

Yolanda Ochando Ordóñez
Vocal de Artes Plásticas del Ateneo de Málaga

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