Tertulias pedagógicas: una tarde con… Ángel I. Pérez Gómez

Ángel I. Pérez es una persona conocida  en todos los ámbitos educativos de Málaga. Y admirada por esa capacidad suya de desarrollar un discurso profundo y coherentemente hilvanado. Además, Ángel, a quienes oímos con cierta frecuencia, nos tiene acostumbrados  a deleitarnos con finos y profundos argumentos sobre este o aquel tema.

El miércoles,  sin embargo, no se centró en un único tema. Antes bien, sorprendió a la concurrencia con una breve exposición de retazos autobiográficos seguidos de los núcleos conceptuales principales de su evolución teórica.

Primero trazó unas breves pincelas que precisaron sus años de juventud y que ponen de manifiesto las contradiciones que rodearon su vida y que marcarían su posterior trayectoria. A continuación expuso “cuatro conceptos”  o núcleos temáticos en torno a los cuales se ha desenvuelto su recorrido intelectual y que pueden interpretarse desde el presente como hitos relevantes de su historia profesional, de su práctica y de su teorización. Brevemente:

–  El primero es la diferenciación entre “educación” y “socialización”. Hay que distinguir, según Ángel, socialización de sociabilidad.  Sin ambos no puede haber “educación”, pero la educación es un paso más. La función educativa de la escuela va más allá de la función meramente reproductora de la socialización, ayudando a construir y fortalecer la autonomía de cada persona.

–  El segundo es la teorización del “aprendizaje relevante”. La escuela educativa, que pretende fomentar la autonomía, ha de salirse de los moldes del aprendizaje memorístico, de un lado, y no conformarse con el aprendizaje formalmente significativo por otro, para pasar al relevante, esto es, aquel aprendizaje que mediante el contraste, el conflicto y la reflexión convierte los contenidos en herramientas mentales que el aprendiz utiliza en su vida cotidia, y para ello es necesario que cada aprendiz reconstruya su propio pensamiento en un proceso de intercambio y negociación permanente de significados.

–  La noción “conocimiento práctico” propio del “profesional reflexivo” o del ciudadano reflexivo podría considerarse el tercer hito. De entre los autores a los que acudió destacó a Schön.  En efecto, el docente o el ciudadano reflexivo elabora su conocimiento profesional en y desde la práctica,  a través de procesos de investigación personal o grupal, reconstruyendo continuamente su propio saber. Sin duda, este enfoque habría de tenerse en cuenta en la formación de los futuros docentes.

– Y en cuarto lugar “la construcción de la personalidad” como entidad holística, dinámica y compleja, que se refleja en esa red de asociaciones que nos constituye y que en gran medida permanece por debajo de la conciencia: el funcionamiento del cerebro.  Las investigaciones actuales en neurociencia, que ponen en evidencia la ilimitada plasticidad del cerebro, dan soporte a la interpretación ambientalista en la formación del individuo frente a la interpretación genetista o hereditaria. En este contexto es determinante el contraste y la reflexión sobre la propia experiencia. En este punto Ángel enlaza con la formación de los futuros docentes. Hay, dice, que cambiar la palabra “estudiante”, ligada al aprendizaje académico,  por la de “aprendiz”, de significado más amplio e idóneo para el futuro docente, por ligar el aprendizaje a las experiencias, vivencias y contextos de la práctica.

La tertulia posterior se desarrolló en un tono distendido y animado. Ángel, al hilo de la intervención de otros tertulianos, jovenes y mayores, concluyó con unas gotas de optimismo.

Cada uno de nosotros, – dijo, recordando a Ortega, citado a su vez por otro tertuliano, Adrian,- nos desenvolvemos en unas circunstancias que condicionan nuestra existencia. Si uno no cambia las circunstancias, las circunstancias te cambian, pero si uno no se cambía a si mismo no puede pretender cambiar las circunstancias. Es posible mejorar esas circunstancias, es decir, mejorar la educación y lo que nos rodea, preocupandonos por empezar cada uno desde su propia práctica, sus propias vivencias.

Finalmente, Cristina, una de las asistentes felicitó a la tertulia por ser “una bocanada de energía y de ilusión para cambiar”.

Feliz verano

1 respuesta a "Tertulias pedagógicas: una tarde con… Ángel I. Pérez Gómez"

  • Isidro G, Cigüenza says:
Haga un comentario

*