Tiempo de ateneos. Diego Rodríguez Vargas, Presidente del Ateneo de Málaga

En aquellos años de la “transición” tenía yo veintitantos años y no valoraba el peligro de los ruidos de sables, sotanas entrometidas en los asuntos del “César” y el enorme obstáculo del arraigo a la tradición de un país extremadamente conservador que  vivía un complejo y difícil  proceso de paz y de libertad conducido con un altísimo riesgo por Adolfo Suárez. Entonces, el Ateneo de Málaga crecía en la supervivencia entre dificultades económicas y recelos políticos por su constante reivindicación de la cultura y de la Universidad para Málaga.

Ha pasado casi medio siglo y el progreso conseguido desde que recuperamos la democracia se ha deteriorado hasta límites insospechados. El horizonte de esperanza se confunde con los interminables casos de corrupción,  privilegios de sueldos vitalicios, indultos selectivos contra el principio de igualdad ante la ley, dramáticas situaciones en las fronteras de Ceuta y Melilla, cinco millones de desempleados, dos millones ochocientos mil niños al borde de la pobreza, jóvenes universitarios emigrando en busca de un trabajo que les haga vivir con dignidad, salarios astronómicos y salarios miserables que consolidan la vuelta a las grandes diferencias de clases, incluso a la exclusión social. Nuestros “sabios” gobernantes no han encontrado otro camino para salvar el déficit que sacrificar las conquistas sociales en nuestro país.

En este contexto, los ateneos debemos abandonar el estatus generalizado de acomodación a un ser más relacionado con la gestión cultural que a un hacer  identificado con el debate, el foro de pensamiento y el compromiso social. Debemos ir más allá del modelo de cultura como actividad social de recreación colectiva, que, sin dejar de ser encomiable, está alejado de la esencia misma de los ateneos. Pero ese más allá no debe traspasar la línea de nuestra identidad como asociación cultural para no confundirnos con otras organizaciones de la sociedad civil cuyos objetivos son exclusivamente reivindicativos.

d413a17a34

El próximo 5 de abril, celebraremos en Jerez de la Frontera el V encuentro de Ateneos andaluces. Más de veinte ateneos estamos citados para  “…intercambiar conocimientos, experiencias y confrontar ideas”, como decía Federico Mayor Zaragoza en el III Encuentro Nacional de Ateneos (Gijón 1999). Pero también para homenajear al grupo La Zaranda, a la guitarra y a uno de sus virtuosos, Paco de Lucía, recientemente fallecido, con la participación de Manolo Sanlúcar  y Paco Cepero. No faltará el reconocimiento a una labor de varios años de nuestro ex presidente de la Federación y uno de los artífices y motores de la misma, Luciano Gonzalez Ossorio, un ateneísta convencido que lo ha dado todo por este movimiento cultural que él ha consolidado en Andalucía. También se entregará  la mención especial de los Premios Ateneos de Andalucía a la Revista Ateneo del Nuevo Siglo, la prestigiosa publicación del Ateneo de Málaga que sigue innovando estilo y profundizando en el debate intelectual sobre los temas más relevantes de nuestro tiempo.

Es tiempo de Ateneos dice el slogan del encuentro de Jerez. Tiempo para crecer en ideas, en dinamismo y en participación, con el objetivo de contribuir a la excelencia cultural de nuestras ciudades, pero también y sobre todo para hacer ciudadanos más críticos y más comprometidos con su tiempo. Este es el sentido de la función social de la cultura que el Ateneo de Málaga defiende en un nuevo y ambicioso proyecto con el que desarrollamos más de trescientas actividades anuales en todos los ámbitos de la cultura. Todo ello desde la transparencia y el riguroso funcionamiento democrático en las elecciones periódicas y en las decisiones internas de la Junta Directiva, caracterizada por la implicación altruista de las treinta y cinco vocalías en la programación. Argumentos suficientes para que los socios se sientan orgullosos de su Ateneo, y las instituciones públicas y empresas privadas apuesten por la sostenibilidad de un espacio necesario en la vida cultural de Málaga.

 

 

Etiquetas:

Haga un comentario

*