El Ateneo Hoy

El enorme grado de penetración de la tecnología en la actividad humana y las grandes transformaciones que provoca en todos sus ámbitos obliga a una reflexión sobre nuestra institución, sobre el valor que aportamos como agentes culturales, y sobre la necesidad de adaptarlo a un mundo en red, conectado y aumentado. Así la apertura a nuevos medios y lenguajes que nos permitan multiplicar el alcance de nuestra labor y llegar a sectores más amplios de la ciudadanía se presenta como un objetivo urgente ante nosotros, ya que, el ejercicio de la difusión cultural no se concibe en nuestros días sin una presencia activa en la red. La idea de configurar una faceta virtual del Ateneo de Málaga con la máxima relevancia posible adquiere así el rango de prioridad. Y es a la vez una tarea en la que habremos de contar con las aportaciones no sólo de los ateneístas sino de todos los que quieran unirse a nosotros en la vocación de compartir el conocimiento; porque la red es en un canal de doble dirección que nos permitirá enriquecernos con la labor de una enorme y creciente comunidad de internautas, con un capital social cada vez mayor.

 

 Esta dimensión on-line habrá de estar además conectada con la real, incluso coexistiendo en algunos eventos, para extender más allá de los límites de un espacio físico de encuentro el alcance de lo que hacemos. Las propuestas presenciales que promovamos tendrán su continuidad en nuestra web, nuestra red social, en nuestro blog, o en cualquiera de los espacios que conformarán la cara digital del Ateneo de Málaga, y entre nuestros objetivos estará a partir de ahora el de ir encontrando los hilos que permitan que nuestra actividad fluya por la vertiente no presencial. Lo que implica que el pensamiento, el debate, y la participación ciudadana habrán de ser también nuestras coordenadas virtuales, haciendo de este espacio una extensión del mundo que solemos llamar real. De esta manera el Ateneo de Málaga empezará a participar de un fenómeno colectivo de escala global en el cada individuo y cada organización ha de plantearse cómo apropiarse de la tecnología para conectarla a lo que es y lo que persigue, para hacer de la red también su espacio, desarrollando el vínculo con ella. Como todos, en él avanzaremos desprovistos de certezas pero con una única certidumbre que es la de no estar solos; el carácter colaborativo del proceso aparecerá a medida que vayamos integrando en nuestra actividad cotidiana la participación en Internet y es una cuestión de tiempo que formemos parte de redes con cuyos miembros podemos compartir intereses e inquietudes. Quienes no formen parte de él tendrán muchas menos oportunidades de enriquecerse desde una perspectiva no sólo cultural, también económica, social y política.

 

Así pues, abrimos desde aquí las puertas del Ateneo de Málaga Virtual e invitamos a quienes quieren participar en él a que nos acompañen en el reto de crear un nuevo espacio cultural en nuestra ciudad.